Me dejé caer en la cama, como quizás hizo Isaac Newton, por eso de la gravedad. En fin, decidí que mi cuerpo ocuparía toda la cama (a él, lo mande al sofá). Me di cuenta que la elasticidad de mis piernas dejaban mucho que desear y empecé a recordar antaño. Recordé el día que empezaron las mentiras del mundo "delosadultos", a mi mundo.
Después de gritarle a mi madre, empuja, empuja, empuja… y verá la luz. Hizo verdad, mi visión del mundo "delsoadultos”. Vaya con la lucecita, debía ser luz oscura, porque no vi nada. Tan solo empezaron a manosearme, me zarandeaban y encima me pegaron por no decir nada. Que querían que les dijera, si acababa de llegar. Después llegaron los cuentos… por dios, ninguno de ellos era verdad y a día de hoy a veces creo que me persigue el lobo feroz.
