Escarlata
No quiero seguir contigo, si tu herida todavía sangra
en un hilo o a borbotones, no me importa su cuantía.
Demasiado tiempo el que llevo, cosiéndola con caricias
y algún que otro beso.
Siento que mi amor se debilita y no quiero perderlo.
Ni dejar puedo, que la sangre de tu herida
corra por mis venas.
Ellas ya sufrieron, en antaño tiempo
y la ausencia de mi propia sangre
es la que ya no corría por mis venas
y anduve anémica durante días
a pesar de algunas transfusiones.
*













