17 de marzo de 2008

Decisión, Aceptablemente Equívoca




A él, a ése hombre
que habita tras la puerta
que yo cerré;
al hombre que no conocí
y al que quizás, mi corazón
se sintiera nuevamente latir.


Al que mis manos
quizás acariciasen
la textura de una nueva piel,
y quizás mis ojos
hallaran honestidad en los suyos.

Al que no dejé
tan siquiera
cruzar el umbral,
y al que silencié sus labios
en la distancia de mi silencio,
y al que mis ojos negaron su mirada.

A él,
A ése hombre desconocido

que habita tras la puerta que yo cerré,


y negué la existencia del hombre honesto.

9 comentarios:

AnaR dijo...

Extraña nostalgia que revive lo no tenido.

Un abrazo

Traven dijo...

Tristemente bello, tristemente real, costumbrista en el mejor sentido de la palabra.

Todos cerramos puertas a menudo, por un afán de auto-protección, pero de vez en cuando es conveniente no cerrarlas del todo, dejar un resquicio abierto a lo inesperado.

Un besazo,
P.

Anónimo dijo...

¿No dicen que de los errores se aprende? Pues de los equívocos también? Delicioso poema, impregnado de esa sustancia que el Otoño deja en las almas. (sí, ya sé que no es Otoño, pero de una u otra manera siempre está presente en mi existencia).
Bicos.

TORO SALVAJE dijo...

Quizás todavía estais a tiempo de convertir este poema en otro.

Besos.

Pescador dijo...

...pero habra quedado alguna ventana abierta por lo menos, parea sentir el perfume del que está detras de la puerta......
Un abrazo con decisión.

Tesa Medina dijo...

Lo mejor es dejar las puertas abiertas, para que corra el aire, para que la vida fluya.

Esa melancolía sería mejor si fuera nostalgia y recuerdo por alguien de verdad.

Triste y bello el poema, eso sí.

Un abrazo, Ynarud

thoti dijo...

.. las puertas, como las oportunidades de la vida que se vive como apertura, tienen la sencilla particularidad, que igual que se cierran, pueden a través de un pequeño giro, abrirse hacia nuevas realidades y relaciones..
.. me gustó tu texto..
.. un besito, abierto, desde mis colinas..

Unknown dijo...

seguro que la próxima vez podrás ponerle un nombre a tu hombre misterioso, auqnue no sé, talcomo anda el mundo para dejar la puerta entreabierta, pero sí salir por ahí a conocer gente y seguro que ente ella está ese amor con nombre y apeliido

un abarzo

Fernando dijo...

pues dejalo pasar...y que sea la noche vuestro aliado..besos