10 de febrero de 2010

Faro



Fui mar...

mientras tú

nadabas en mar abierto,

guiado por mi oleaje.

10 comentarios:

Jesús Arroyo dijo...

Cuanto romanticismo.
Besos.

Anabel dijo...

Breve, conciso, contundente.

Estupendo.

Besicos,

Anabel, la Cuentista

carlota dijo...

Estoy de acuerdo: muy contundente.
Besitos

@Intimä dijo...

Más directa imposible.
Genial.
Un besito

Anónimo dijo...

Directo y sencillo, muy bello.

Besos.

Maria Coca dijo...

Qué dulzura!!!!

TORO SALVAJE dijo...

Que fuerte y que gráfico.
También generoso.

Besos.

AnaM.M.N dijo...

Una grafía preciosa.

Abrazos

Rosana dijo...

A versos breves, comentarios largos. Creo que esto va más allá del romanticismo, creo que hay un instinto animal implícito, y una sexualidad (no sensualidad) latente. Es como si dijeras: "cuidado no me cabrees mucho que estás a mi merced. Si te pasas te estrumpo contra las rocas del acantilado" No antepones artículo a mar, con lo cual permites que el lector escoja el género, con lo que dejas la puerta abierta a todo tipo de parejas. Aunque simbólicamente la mar suele representarse como un elemento femenino, y en este caso el faro como símbolo fálico, no ostenta el poder, sino que en tus palabras es sometido a la furia y la fuerza del mar o la mar.
La mar, inmensa, permanente, pasional, romántica... con la furia de las olas que se estrellan contra las rocas. Conclusión, lo que me evocan tus palabras acompañadas de la fotografía es: "déjate seducir y serás mi esclavo"

Tesa Medina dijo...

Madre, mía, madre mía, que erotismo hay por aquí, y yo como una tonta estudiando catalán, pero nena, si escribes en invierno que me espera en la canícula.

El contenido del relato erótico no me ha quedado tan claro como éste donde te comento.

Es breve, conciso, contundente e ilustrado. Me gusta.


Un abrazo,