Mi boca es una guitarra
Cuando tus labios
La besan prudentes
Y gotean sus notas sobre ellos.
Y es que...
me das tiempo
a ponerles melodía.
Por eso,
mi boca,
es una guitarra.



Quebraste la tierra
en la que nací,
y morí en ella
cuando mi grito fue silencio.
Tus manos de farsante
prendieron mi ser, rasgándolo
y dejando sus heridas abiertas.
Pero aprendí
a vivir entre surcos
recosiendo a diario las heridas…
y sembrar en ellos.
No al Maltrato y Abuso Sexual Infantil


Atrapada,
en los instantes de su memoria,
ésa, que el ayer cosió con ahínco
y quizás… con torpeza.
Se adormecía en la memoria
del hoy, para que el ayer no naciera
y el mañana se congelara.
Para ser el instante del hoy.
Y quizás, con torpeza.
*
Fotografía de Miguel Ángel Servellón "Historias del Pasado".


En vos muero, y no por vos.
Recordé que el oído tiene memoria
No quiero seguir contigo, si tu herida todavía sangra


No Siendo Ella...

